Riesgo de padecer cáncer en la menopausia

Llegar a la menopausia de forma tardía, después de los 55 años, conlleva tener un mayor riesgo de padecer cáncer de pecho. Otro factor que influye es haber comenzado a menstruar muy joven, sobre los 11-12 años.

Los estrógenos y la progesterona, son las principales hormonas sexuales femeninas que producen los ovarios y en menor medida las glándulas suprarrenales. Participan en el desarrollo de los caracteres secundarios femeninos, estimulan la líbido, mantienen los niveles de colágeno adecuados y la salud ósea, además de disminuir la tensión arterial.

Sin embargo, algunos estudios aseguran que la producción de estrógenos y progesterona endógenos, tan importantes en funciones esenciales, se asocian a padecer un mayor riesgo de algunos tipos de cáncer.

Una gran mayoría de los casos de cáncer de mama en el periodo posmenopáusico es provocado por el estrógeno, que estimula el tejido de la mama. Cuanto más tiempo se ha estado expuesto a altas concentraciones de estas hormonas mayor riesgo, lo que ocurre en mujeres que han comenzado muy pronto a menstruar o con menopausia tardía. También influye la edad a la que se ha tenido el primer hijo o la ausencia de embarazos.

Durante la menopausia se produce una bajada del nivel de algunos estrógenos, pero el organismo continúa durante algunos años más produciendo esta hormona, a través de los adipocitos, células que forman el tejido adiposo y glándulas suprarrenales.

Cuanta más grasa corporal, más estrógenos, por lo que el sobrepeso y la obesidad son factores que incrementan el riesgo de padecer cáncer y otros tumores ya que los adipocitos producen una sustancia que estimula el crecimiento celular. A su vez la obesidad altera los mecanismos de inmunidad y contribuye al estrés oxidativo. Por eso tan importante llevar una dieta saludable siempre, pero sobre todo durante la menopausia.

Según datos de la Asociación Española contra el Cáncer, la mayoría de los casos de cáncer de mama se producen en mujeres posmenopáusicas. En mujeres con menopausia natural precoz, a los 45 años, se reduce a la mitad el riesgo de padecer cáncer, frente a una mujer que tiene la menopausia a los 55 años.

Hay que tener en cuenta que el riesgo de padecer un cáncer depende de la edad, de la genética y del modo de vida. Lo más importante es conocer los síntomas y realizar revisiones que permitan detectarlo cuanto antes para que el tratamiento sea más efectivo y menos agresivo.

Síntomas que pueden indicar que hay un tumor

Cambios en el pecho

El cáncer de mama es el más habitual en las mujeres. Un bulto, cambios en la piel de los pezones o sangrado pueden ser indicadores de cáncer. Ante cualquier variación del aspecto habitual del pecho hay que acudir rápidamente al ginecólogo.

Sangrado anormal o después de la menopausia

Si se observa un cambio en el ciclo menstrual, fuera de las irregularidades que se dan ocasionalmente, puede tratarse de un cáncer de cuello de útero o de ovarios. También cuando se produce sangrado durante la menopausia, tras un año sin tener la regla.

Sangrado tras las relaciones sexuales

Cuando se produce puede ser por sequedad vaginal, por algún tipo de infección o por un cáncer de cuello del útero.

Calambre menstruales

Es un síntoma habitual con mayor o menor intensidad mientras la mujer tiene la menstruación. Si son intensos y de producen después de los 40 años, podrían ser síntoma de cáncer.

Hinchazón en la zona abdominal

Cualquier cambio en la distensión abdominal, notar el abdomen hinchado, pérdida de apetito, variaciones en los hábitos intestinales, indigestiones repentinas o pérdidas de peso sin motivo, pueden ser signos de cáncer de ovario.

Lo más recomendable es visitar al ginecólogo, hacerse revisiones periódicas, exploraciones ginecológicas para prevenir y detectar de manera precoz cualquier problema que pueda surgir. No hay que dar por bueno todo lo que ocurra durante la fase del climaterio, y aunque cada mujer es diferente, lo que por intuición se entienda que no puede ser normal, debe consultarse con el médico.

El cáncer de mama en una mujer premenopáusica es distinto al que se da en el posmenopausia. Aunque es menos frecuente en mujeres más jóvenes, el pronóstico es peor. En el cáncer en mujeres posmenopáusicas es más habitual la presencia de receptores hormonales positivos lo que permite su tratamiento con hormonoterapia.

Algunos tumores en el pecho, hormonodependientes, aparecen y se desarrollan por la influencia de los estrógenos en él. Se tratan hormonalmente para cambiar o impedir la acción de los estrógenos sobre las mamas para intentar eliminar o reducir el tumor.

En mujeres de más de 65 el tratamiento del cáncer depende de que la enferma padezca otras enfermedades, cardiovasculares, renales, hepáticas, o diabetes.

Un tratamiento con quimioterapia puede provocar que desaparezca la menstruación de forma temporal o permanente lo que daría lugar a la menopausia. De hecho inducir la amenorrea ayuda al tratamiento del cáncer ya que se elimina la producción de estrógenos. La edad es un factor decisivo ya que cuanto más jóvenes más probabilidad de recuperar el funcionamiento normal de los ovarios. Las mujeres menores de 40 años tienen entre un 40-50% de posibilidades de volver a tener la regla, porcentaje que se reduce a un máximo de un 11% cuando son mayores de esa edad.

Imagen: National Cancer Institute

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