Alimentos contra los sofocos de la menopausia

Uno de los síntomas más evidentes y molestos de la menopausia son los sofocos, ese momento en el que sube un calor intenso y repentino por todo el cuerpo, que produce gran malestar al que después siguen sudor frío y temblores.

Los causantes de estos sofocos son los cambios hormonales, la bajada de niveles de estrógenos y progesterona que ocurre cuando las mujeres llegan a la menopausia.

Además de molestos, los sofocos son imprevistos y se presentan en el momento menos oportuno de día. Hay trucos para que nos afecten menos, como llevar varias capas de prendas para ir quitando cuando llega el calor, bañarse en agua tibia para refrescar, infusiones de salvia o trébol rojo, hacer ejercicios de respiración para relajarse, pero sobre todo lo que funciona es llevar una dieta saludable que también ayuda a mantener a raya el peso y hacer ejercicio de manera regular.

En esta dieta se deben incluir alimentos que contengan nutrientes que eviten o atenúen los sofocos, son los que influyen en la producción de estrógenos de forma natural.

Alimentos que evitan los sofocos de la menopausia

  • Soja, posiblemente el alimento más conocido contra los síntomas de la menopausia contiene calcio y vitamina D, ideal para prevenir la osteoporosis
  • Alfalfa, que mantiene la actividad de los estrógenos porque contiene fitoestrógenos
  • Guisantes, ricos en fitoestrógenos que mantienen en buenas condiciones la flora intestinal y además fortalecen los huesos
  • Todo tipo de semillas, las de lino por ejemplo, son ricas en lignanos que también mantienen la actividad estrogénica, impidiendo el desgaste de los huesos
  • Nueces, contienen grasas cardiosaludables, son ricas en triptófano que genera la serotonina que favorece el sueño
  • Plátanos también ricos en triptófano
  • Infusión de regaliz seco que facilita la formación de serotonina
  • Raíz Kuzu, que es fuente de fitoestrógenos

Dieta para la menopausia

No hay una dieta específica para la menopausia, solo hay que seguir una dieta saludable que contenga nutrientes que ayuden a paliar sus efectos.

La dieta mediterránea es ideal para no tener sobrepeso. Se compone de fruta, verduras y hortalizas, legumbres, carne y pescado.

Las verduras aportan fibra que limpia el intestino y refuerza la flora intestinal. Las legumbres son ricas en fibra y sales minerales, como hierro, zinc y selenio. El consumo de fibra evita las subidas de azúcar y con ello la diabetes, el colesterol alto y el sobrepeso.

Las hortalizas de color naranja son muy ricas en betacarotenos, precursores de la vitamina A, fundamental para fijar el calcio en los huesos. La verduras de hoja verde contienen fitosteroles y folatos que mantienen a raya el colesterol malo.

La fruta, sobre todo si contiene vitamina C, protege el sistema inmunitario y proporciona energía sin azúcares extra. Los frutos secos aportan a la dieta ácidos grasos y oligoelementos y energía al organismo.

El pescado, la carne y los huevos aportan proteínas. El pescado sin grasa y si se trata de pescados azules, grasas cardiosaludables y los lácteos proporcionan vitaminas y calcio, que previene la osteoporosis.

No hay que olvidar que además de una dieta saludable, es aconsejable realizar alguna actividad física moderada, ya que mejora el estado de ánimo, la salud física e impide el aumento de peso.

Imagen: daniel apodaca

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