Enfermedades de transmisión sexual y menopausia

Estar en la etapa de la menopausia no exime de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS). De hecho, el riesgo de padecer una ETS puede aumentar durante esta etapa debido a la disminución del grosor y la elasticidad de los tejidos vaginales. Otro factor es la pérdida del miedo a un embarazo, que puede llevar a un descuido en la protección durante las relaciones, cuando no hay una pareja estable. Además, muchos síntomas de ETS pueden ser confundidos con síntomas menopáusicos comunes, como la sequedad vaginal y la irritación. Así es que hay que estar atentas y reconocer los síntomas.

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) tampoco son más graves durante la menopausia, aunque durante la menopausia puede aumentar el riesgo de contraer ciertas ETS y también puede hacer que los síntomas sean más graves. La disminución de los niveles de estrógeno en el cuerpo puede hace que la vagina sea menos ácida, lo que conlleva el riesgo de aumentar la posibilidad de tener infecciones bacterianas y fúngicas.

Una ETS durante la menopausia puede suponer síntomas más graves debido a los cambios en los tejidos vaginales. Por ejemplo, la sequedad vaginal y la irritación comunes durante este periodo, pueden empeorar los síntomas de ETS como la gonorrea, clamidia y herpes genital. Además, la menopausia suele afectar a la respuesta inmunológica del cuerpo, lo que hace que para el organismo sea más difícil combatir las infecciones.

La mejor medida de prevención es tomar las medidas adecuadas cuando se mantengan relaciones sexuales, para reducir el riesgo de contraer ETS. Esto incluye el uso regular de condones y la realización de pruebas de detección de ETS, especialmente cuando hay una nueva pareja sexual, o si no es estable.

Es necesario estar alerta y en cuanto se experimenten síntomas de ETS buscar atención médica de inmediato. El médico proporcionará el tratamiento adecuado y también recomendará terapias adicionales para ayudar a aliviar los síntomas menopáusicos que estén contribuyendo a la incomodidad.

Las relaciones sexuales pueden verse afectadas durante la menopausia, pero hay que intentar que se mantengan con la mayor normalidad posible, para tener una buena vida sexual saludable que repercuta en una mejor calidad de vida en esta etapa.

Imagen: Esther Ann en Unsplash

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