Problemas oculares en la menopausia

Durante la menopausia pueden aparecer problemas oculares, como consecuencia de los cambios hormonales que ocurren en esta etapa. Se producen generalmente de forma paulatina y no tienen porque ser graves, aunque tampoco hay que descuidarse, ya que se trata de la vista, un sentido que si se ve afectado puede producir grandes problemas en la vida cotidiana.

Qué problemas oculares aparecen en la menopausia

Ojos secos

El síndrome de ojos secos es bastante habitual en mujeres durante la menopausia. La bajada en el nivel de estrógenos afecta a todas las mucosas del organismo, la boca, la vejiga, la vagina… y también a los ojos, formados por membranas mucosas. Se produce una deshidratación que en el caso de los ojos, produce sequedad, ya que no se producen las lágrimas suficientes para mantenerlos hidratados. Además de la molestia que produce esta sensación, aparecen picores, sensibilidad a la luz, vista borrosa y enrojecimiento o hinchazón de los párpados.

Este síndrome se da con más frecuencia en personas que toman ciertos medicamentos antihistamínicos o antidepresivos, a consecuencia de algunas enfermedades oculares y también es más habitual en climas secos.

Cataratas

Las cataratas se producen cuando el cristalino se vuelve opaco, produciendo una visión nublada, que impide que se hagan tareas como leer o conducir. Las cataratas se producen de forma paulatina y solo cuando se han formado se producen los problemas de visión. La buena noticia es que se pueden operar de forma rápida, segura y eficaz.

Hay que acudir al especialista si la visión es borrosa, sobre todo si ocurre de noche, si de repente se necesita más luz para cualquier actividad, se desarrolla sensibilidad a la luz, si se ven halos alrededor de las luces, los colores parecen más apagados o hay visión doble en un solo ojo.

Las cataratas se producen en la vejez, y no están relacionadas directamente con la menopausia, porque no se puede asegurar que sean consecuencia del cambio hormonal, aunque sí hay una mayor prevalencia de esta afección en las mujeres que en los hombres.

Glaucoma

El glaucoma es un grupo de afecciones oculares que afectan al nervio óptico, generalmente por una presión ocular muy alta. Aunque puede darse a cualquier edad, es más frecuente en personas mayores de 60 años, por lo que no puede relacionarse directamente con la menopausia, sino con el envejecimiento

El glaucoma no tiene síntomas previos y cuando aparecen, la enfermedad suele estar ya bastante avanzada. Por eso se recomienda revisar periódicamente la vista, para controlar la presión ocular, tratarla desde el principio y retrasar la pérdida de visión.

Hay que acudir al médico con urgencia si aparece la visión borrosa, halos alrededor de las luces, dolor ocular, dolor intenso de cabeza, náuseas o vómitos y enrojecimiento de los ojos.

Degeneración macular

La degeneración macular es una afección ocular que deteriora de forma lenta la visión central y aguda. Puede ser seca, producida porque los vasos sanguíneos debajo de la mácula, la zona central de la retina, se vuelven delgados y frágiles. La húmeda, menos habitual, se produce cuando crecen de forma anormal nuevos vasos debajo de la mácula, de los que escapan sangre y líquidos.

Los factores de riesgo de la degeneración macular son ser mujer, de raza blanca, tener una dieta rica en grasas, ser fumador y tener antecedentes familiares. Aunque es más habitual en mujeres que en hombres no tiene relación directa con la menopausia.

Qué hacer para cuidar de los ojos

Las enfermedades oculares no siempre se pueden prevenir, pero pueden tomarse medidas para cuidar de la salud ocular y castigar menos los ojos.

  • Proteger los ojos cuando se realicen actividades al aire libre.
  • Si se utilizan dispositivos electrónicos, mantener una adecuada distancia con la pantalla, descansar la vista, y parpadear con frecuencia para humedecer los ojos. Siempre es posible utilizar gotas para hacerlo.
  • Proteger la vista si se utilizan productos tóxicos que puedan dañarlos.
  • Dormir las horas necesarias para alcanzar la fase REM que actúa como masaje regenerativo de la superficie ocular, disminuyendo el riesgo ocular.
  • Mantener una higiene adecuada de la piel de los párpados, sobre todo si se utilizan lentes de contacto.

Ante cualquier problema de visión, por insignificante que parezca, hay que acudir al médico para evitar que las consecuencias sean graves.

Imagen: Marivi Pazos

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*