Menopausia y sal: equilibra tu dieta

El consumo excesivo de sal siempre es perjudicial para la salud y puede ser problemático durante la menopausia. Algunas razones por las cuales se aconseja limitar la ingesta de sal, especialmente durante la menopausia:

La menopausia conlleva un aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares debido a los cambios hormonales. El consumo elevado de sal puede contribuir a la hipertensión arterial, lo que a su vez aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Reducir la ingesta de sal supone mantener la presión arterial en niveles saludables.

El exceso de sal aumenta la pérdida de calcio a través de la orina, lo que contribuye a la pérdida de densidad ósea. En la menopausia ya existe un mayor riesgo de osteoporosis debido a la disminución de los niveles de estrógeno, por lo que es crucial cuidar la salud ósea y mantener los niveles de calcio.

El sodio contribuye a la retención de líquidos, lo que produce hinchazón en especial en las extremidades. La retención de líquidos es incómoda y suele darse en la menopausia, por lo que reducir el consumo de sal evitará que se produzca o agrave este problema.

Los sofocos y sudores nocturnos típicos durante la menopausia pueden verse agravados por el consumo excesivo de sal aumentando la sensación de sed y deshidratación.

Un alto consumo de sal es perjudicial para los riñones y puede contribuir al desarrollo de enfermedades renales. Durante la menopausia, los cambios hormonales también afectan al funcionamiento de los riñones, así es que es importante cuidar la salud renal.

Reducir la ingesta de sal no significa dejar de condimentar los alimentos, se pueden utilizar otras opciones saludables como hierbas y especias. Mantener una dieta equilibrada y saludable, junto con la reducción del consumo de sal, es beneficioso para la salud general durante la menopausia. Como siempre, es recomendable consultar con un profesional de la salud o un nutricionista para obtener pautas específicas según las necesidades individuales.

Consejos para reducir el consumo de sal

  • Leer las etiquetas: lee la información de los alimentos para identificar los niveles de sodio y opta por productos con menor contenido de sal. Si es inevitable utilizar ese alimento, puedes desalarlo enguajándolo.
  • Cocina en casa: preparar tus propias comidas te da control sobre los ingredientes. Utiliza hierbas y especias para sazonar en lugar de sal.
  • Limita los alimentos procesados y condimentos salados: la mayoría de alimentos procesados y salsas comerciales contienen niveles elevados de sal.
  • Aumenta el consumo de potasio: los alimentos ricos en potasio, como plátanos, espinacas y aguacates, ayudar a contrarrestar los efectos negativos del sodio en la presión arterial.
  • Utiliza alternativas a la sal: recurrir hierbas frescas, ajo, limón o vinagre para evitar condimentar con sal.
  • Controla las porciones: si no puedes hacer nada de lo anterior, es un evento, estás de viaje, etc., toma una porción lo más pequeña posible.
  • Hidratarse: un buen equilibrio hídrico ayuda a eliminar el exceso de sodio.

Recuerda que es importante consultar con un profesional de la salud o un nutricionista para recibir asesoramiento personalizado según tus necesidades específicas durante la menopausia.

Foto de Conscious Design en Unsplash

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*