Menopausia y entorno laboral, cómo sobrellevar los desafíos emocionales

La menopausia afecta a la vida de las mujeres, a nivel personal pero a todo su entorno, incluso a nivel laboral. Si una mala regla, o un embarazo complicado ya te pudo volver loca en su momento, la menopausia puede estar a la par. Pero, obviamente hay que seguir con la vida, y con el trabajo, así que hay que ver qué se puede hacer para facilitarlo. Empresas, empleadores y las propias mujeres están implicados para hacer que esta etapa sea cómoda para todos.

La menopausia es un proceso natural, pero menos visible que el embarazo o el cuidado de los hijos. Pero ahí está, con cambios importantes e inevitables, que no hacen la vida ni más ni menos difícil aunque sí algo diferente. ¿Qué se puede hacer en el entorno laboral?

Educación y sensibilización. Lo que se desconoce se teme, o peor aún, genera bulos absurdos que no ayudan a nadie. Así es que sin aspavientos ni dramas, se debe hablar de la menopausia y tratarla con naturalidad en todos los ámbitos. Eso permitirá que cuando los compañeros vean a una mujer abanico en mano entiendan que pasa por un sofoco y que tal vez necesite unos instantes para reponerse y seguir.

Flexibilidad en los horarios y trabajo remoto. Si los síntomas de la menopausia tales como los sofocos, o la fatiga son tan graves que pueden afectar a su productividad laboral, se puede pensar en horarios de trabajo flexibles o incluso si en algún momento fuera preciso y si es posible, optar por el teletrabajo. De esta manera los síntomas no serían un problema y la calidad del trabajo no se vería perjudicada.

Espacios de descanso y privacidad. Aunque no hay nada de lo que avergonzarse, tener en el trabajo algún lugar poco concurrido en donde se puedan pasar los sofocos en intimidad y tener la posibilidad por ejemplo, de quitarse algo de ropa o refrescarse, son opciones relativamente fáciles de implantar que permiten tener unos momentos para recuperarse sin tener que dar explicaciones.

Accesorios adecuados. Disponer de ventiladores portátiles por si son necesarios, tener agua cerca, pañuelos de papel… son cosas que no afectan al entorno, ni al trabajo y pueden venir muy bien a las mujeres menopáusicas. Nunca se sabe cuando van a aparecer los sudores.

Comunicación abierta y apoyo. La menopausia no es una enfermedad, pero si se habla abiertamente de cualquiera, se apoya a la persona afectada y se intenta comprender por lo que está pasando, con la menopausia debe ser lo mismo. Una mujer durante la menopausia no va a ser un problema, solo puede haber algunos malos momentos y una vez transcurridos va a poder trabajar con normalidad.

El entorno laboral es importante para los trabajadores, tengan alguna dificultad o no la tengan. Cuando se tienen, por una enfermedad, por un embarazo, una regla complicada o la menopausia, solo hay que ofrecer las soluciones posibles, para que todo transcurra de forma natural y normal. Para ello es necesario tener información, empatía y ganas, poca cosa para lo mucho que se consigue.

Imagen:  krakenimages en Unsplash

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