¿Es perjudicial la cafeína durante la menopausia?

La cafeína es muy habitual en la vida diaria. Casi nadie se resiste a una buena taza de café, té o chocolate cuando la rutina diaria lo permite. La cafeína es estimulante, y por eso, en ocasiones hay algún motivo médico que desaconseja su consumo.

El consumo de cafeína influye en el funcionamiento del cerebro. Se trata de un estimulante que afecta principalmente al sueño, ya que la cafeína impide que aparezca y ofrece sensación de energía.

Durante la menopausia, los cambios hormonales producen una serie de síntomas en el organismo y la cafeína puede empeorar uno de los más frecuentes y molestos, los sofocos. La bajada del nivel de estrógenos es el causante de los sofocos, debido al aumento de sensibilidad e inestabilidad que produce en el hipotálamo. Los sofocos alteran la temperatura corporal cuando menos se espera y en ocasiones pueden convertirse también en temblores o escalofríos.

Cerca de un 80% de las mujeres padecen sofocos durante la menopausia y alrededor de un 20% convive con ellos al menos durante cinco años.

Los estudios no arrojan resultados definitivos, pero sí que se ha observado que las mujeres menopáusicas que consumen cafeína, suelen ver agravados los síntomas de la menopausia a diferencia de las que no lo hacen.

En cambio, durante la perimenopausia, el consumo de cafeína es beneficiosos ya que facilita la concentración y la memoria.

Para evitar este molesto síntoma durante la menopausia es necesario reducir el consumo de bebidas y alimentos que contengan cafeína, ya que puede desestabilizar aún más la regulación de la temperatura del cuerpo, además dificultar el sueño, un problema que suele darse con frecuencia en esta etapa.

Tampoco hay que olvidar que la cafeína absorbe el calcio del organismo, y durante la menopausia un gran problema es la pérdida de masa ósea con el consiguiente peligro de padecer osteoporosis.

Para paliar los síntomas de la menopausia hay que empezar por cuidar la alimentación, evitando picantes, alcohol y cafeína. Si aparecen a los sofocos es momento de eliminarnos de la dieta, para suavizar sus efectos en la vida cotidiana, sin olvidar hacer ejercicio de forma habitual porque la vida activa mejora la calidad de vida de la menopausia.

Imagen: samantha gades

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*